El Real Madrid afronta una noche decisiva de Champions League este martes 20 de enero, a las 21h, cuando reciba al AS Mónaco en el Santiago Bernabéu con el objetivo de encarrilar su clasificación para los octavos de final. En pleno proceso de reconstrucción tras el relevo en el banquillo, el conjunto blanco entiende el duelo como una oportunidad para reafirmarse en Europa y ofrecer una respuesta sólida a su afición en un escenario que exige siempre máxima ambición.
Será además una prueba especial para Álvaro Arbeloa, que vivirá su estreno europeo como técnico madridista en casa. En la previa, el entrenador ha transmitido un mensaje de unidad, compromiso y confianza en el vestuario, apelando al apoyo del Bernabéu en una cita que considera clave para el devenir del equipo en la competición. Arbeloa ha protegido a sus jugadores de las críticas recientes y ha insistido en centrarse únicamente en el rendimiento sobre el césped.
En el apartado deportivo, el Real Madrid llega condicionado por varias ausencias importantes. Continúan fuera jugadores como Militão, Trent Alexander-Arnold y Ferland Mendy, mientras que Rüdiger y Rodrygo tampoco estarán disponibles, lo que obliga al cuerpo técnico a ajustar piezas. Aun así, el equipo confía en su fondo de armario y en el peso competitivo de un estadio que suele marcar diferencias en las grandes noches europeas. El 11:

El AS Mónaco, por su parte, aterriza en Madrid con la necesidad de sumar y con la intención de competir desde el orden y la solidez defensiva. El partido se presenta como algo más que un cruce de fase de grupos: es un examen de madurez para este nuevo Real Madrid y una ocasión para dar un paso firme en la UEFA Champions League, acercándose al objetivo de terminar entre los ocho mejores y devolver la tranquilidad al madridismo.




