El Real Madrid regresa al Santiago Bernabéu con la obligación de recuperar la senda del triunfo en LaLiga después de su tropiezo ante el Betis. El equipo de José Mourinho afronta la quinta jornada con nueve puntos de doce posibles y en la tercera posición, pero la victoria frente al Inter en el estreno de la Champions ha permitido recuperar parte de la confianza antes de volver al campeonato doméstico. El Rayo Vallecano será ahora el siguiente obstáculo para un conjunto blanco que afronta, además, el inicio de una exigente semana con tres partidos en apenas nueve días. El Bernabéu vuelve a presentarse como el escenario perfecto para que el Madrid confirme que el revés de La Cartuja fue únicamente un accidente dentro de un comienzo de temporada que, en líneas generales, está siendo positivo.
El Rayo llega a la cita con cuatro puntos y después de estrenar su casillero de victorias frente al Racing de Santander. El conjunto de Beñat San José se impuso por 3-2 en un encuentro en el que Sergio Camello fue el gran protagonista, con dos goles y una asistencia, demostrando que atraviesa un momento especialmente peligroso para cualquier defensa. El equipo vallecano, además, ha mostrado capacidad para hacer daño cuando encuentra espacios y no renuncia a atacar, aunque su visita al Bernabéu estará condicionada por las ausencias de Jorge de Frutos y Fran Pérez, dos jugadores importantes en los costados. El Madrid deberá prestar especial atención a las transiciones y evitar que el Rayo encuentre situaciones de carrera, pero parte con la ventaja de un escenario en el que está obligado a imponer su superioridad desde el comienzo.
La gran noticia para Mourinho está en las alternativas que recupera para construir el equipo. Eduardo Camavinga, Arda Güler y Bernardo Silva vuelven a estar disponibles tras cumplir sus respectivas sanciones europeas, mientras que Tchouaméni y Thiago Pitarch también están en disposición de participar después de haber formado parte del grupo ante el Inter. Todo apunta a que el técnico portugués aprovechará el encuentro para administrar esfuerzos, pero sin renunciar a un once competitivo. Courtois continuará bajo los palos y en defensa Dean Huijsen parece contar con muchas opciones para repetir, acompañado previsiblemente por uno de los centrales disponibles, mientras que la principal batalla por un puesto puede volver a producirse en el lateral derecho entre Trent y Dumfries. En el centro del campo, el regreso de Güler, Camavinga y Bernardo multiplica las posibilidades de Mourinho y permite pensar en una alineación con mayor capacidad para controlar el partido.

Arriba, el foco volverá a estar inevitablemente sobre Jude Bellingham, Vinícius Júnior y Kylian Mbappé, tres futbolistas llamados a marcar las diferencias en una temporada en la que el Real Madrid aspira nuevamente a todo. Güler también aparece como uno de los grandes nombres propios del comienzo de curso y su polivalencia puede convertirse en un recurso especialmente valioso para Mourinho. El entrenador madridista ya ha avisado de la necesidad de gestionar las fuerzas en una semana con tres encuentros, pero el objetivo ante el Rayo no cambia: ganar y recuperar el terreno perdido en LaLiga. Con el Bernabéu como aliado y la confianza reforzada después de superar al Inter, el Madrid busca una actuación convincente que confirme que sigue avanzando hacia su mejor versión.





