El Real Madrid visita este Miércoles 4 de Noviembre, a las 18:45h. el Allwyn Arena para enfrentarse al AEK de Atenas en la cuarta jornada de la fase liga de la Champions League. El conjunto blanco buscará prolongar su excelente trayectoria europea y sumar una nueva victoria que le permita mantener el pleno de puntos en la competición. Los de José Mourinho llegan en un gran momento de forma, con seis triunfos consecutivos en todas las competiciones, mientras que el equipo griego afronta el encuentro después de encadenar varios resultados negativos. El ambiente de Atenas y la necesidad de reacción del AEK serán los principales obstáculos para un Madrid que quiere seguir marcando el ritmo en Europa.
El Real Madrid ha comenzado con fuerza esta edición de la Champions, imponiéndose al Inter, la Roma y el RB Leipzig en sus tres primeros compromisos. La reciente victoria frente al Racing de Santander y el triunfo en el Clásico han reforzado la confianza de una plantilla que atraviesa uno de sus mejores momentos de la temporada. El AEK, por su parte, suma únicamente tres puntos después de vencer al LASK y caer ante el Shakhtar Donetsk y el Manchester City. Aunque el conjunto heleno suele ofrecer una versión competitiva en su estadio, los madridistas cuentan con argumentos suficientes para intentar dominar el encuentro y aprovechar las dudas de su rival.
En cuanto al posible once, Courtois estaría bajo palos, con una defensa formada por Dumfries, Konaté, Huijsen y Cucurella. Tchouaméni y Güler ocuparían la zona central del campo, encargándose de dar equilibrio y conectar con los hombres de ataque. En la línea ofensiva, Diomande y Vinícius aportarían velocidad y desborde por las bandas, con Bellingham actuando como enlace y llegando desde segunda línea. Mbappé sería la principal referencia ofensiva, buscando ampliar su excelente racha goleadora en la competición.

El delantero francés se presenta como una de las grandes amenazas para la defensa del AEK, después de marcar en sus últimos cinco encuentros de Champions con el Real Madrid. También será fundamental la participación de Vinícius, capaz de generar peligro en el uno contra uno, y la movilidad de Bellingham para encontrar espacios entre líneas. Los blancos deberán controlar el ritmo del partido y aprovechar su pegada, sin descuidar las transiciones de un rival que intentará apoyarse en su afición. El objetivo madridista es claro: conquistar Atenas y dar un nuevo paso hacia la clasificación para la siguiente fase.





