El Real Madrid afronta una de sus últimas salidas de la temporada visitando el Ramón Sánchez-Pizjuán en un encuentro con objetivos muy distintos para ambos conjuntos. El equipo de Álvaro Arbeloa, ya sin opciones reales de pelear por el campeonato, quiere cerrar el curso ofreciendo una imagen competitiva y sumando una nueva victoria que refuerce el proyecto de cara al próximo año. Enfrente estará un Sevilla que todavía no tiene asegurada de forma matemática la permanencia y que llega impulsado por una dinámica positiva en las últimas jornadas.
El conjunto blanco aterriza en Sevilla después de una campaña irregular en Liga, aunque con mejores sensaciones tras la victoria en casa contra el Oviedo. La plantilla madridista sabe que, pese a haber quedado lejos de las expectativas marcadas al inicio del curso, el escudo obliga a competir hasta el final. Además, jugadores como Vinícius, Bellingham o Mbappé quieren aprovechar este tramo final para recuperar protagonismo y despedir la temporada dejando buenas actuaciones individuales. El delantero francés, tras superar sus molestias físicas, apunta a regresar al once y será una de las grandes amenazas ofensivas del Madrid. El 11:

Arbeloa seguirá condicionado por las bajas, especialmente en defensa y en los laterales. Militão, Rodrygo, Arda Güler y Mendy continúan fuera, mientras que futbolistas como Valverde o Ceballos ya han podido entrenarse con normalidad durante la semana. Todo apunta a que Courtois mantendrá la titularidad bajo palos, con Rüdiger y Huijsen como pareja de centrales. En el centro del campo, Tchouaméni podría repetir acompañado de Bellingham y Camavinga (o Thiago Pitarch), mientras que Brahim y Vinícius tendrían ventaja en ataque para acompañar a Mbappé.
El Sevilla, por su parte, afronta el choque con la presión de seguir sumando para evitar cualquier susto en la clasificación. El conjunto hispalense ha reaccionado en el momento clave del campeonato y encadena varias victorias consecutivas que han cambiado el ambiente en Nervión. Aun así, el Real Madrid sabe que visitar el Sánchez-Pizjuán siempre supone una prueba de máxima exigencia y buscará imponer su calidad y experiencia para despedir la temporada liguera lejos del Bernabéu con una actuación convincente ante un rival históricamente incómodo.





