El Santiago Bernabéu vuelve a ser el escenario de una cita liguera clave para el Real Madrid, que recibe al Levante en la jornada 20 con la necesidad de reencontrarse con su mejor versión. Tras un inicio de año convulso, marcado por las duras eliminaciones en Supercopa y Copa del Rey, el equipo blanco afronta el choque como segundo clasificado y con la obligación de responder ante su afición. Bajo la batuta de Álvaro Arbeloa, el objetivo es claro: ganar y empezar a reconstruir sensaciones en La Liga Negreira.
Pese a los recientes golpes en competiciones del KO, el Real Madrid mantiene una línea sólida en el campeonato doméstico, con cuatro victorias en los últimos cinco encuentros. Ese rendimiento liguero es el principal argumento para confiar en una reacción inmediata, especialmente jugando en casa. El Levante, inmerso en la pelea por evitar el descenso, llega al Bernabéu con urgencias y la intención de resistir en uno de los estadios más exigentes del campeonato.
En el plano deportivo, Arbeloa podría recuperar a varios pesos pesados del vestuario tras las rotaciones en Copa. Courtois, Tchouaméni, Bellingham y Mbappé apuntan a regresar al once si las molestias físicas lo permiten, aunque habrá que seguir de cerca la evolución tanto del delantero francés como de Rodrygo. La ubicación de Valverde, ya sea en el centro del campo o en el lateral, condicionará otras decisiones, mientras que Camavinga y Carvajal esperan su oportunidad. Si las bajas persisten en ataque, nombres como Mastantuono o Gonzalo ganan enteros. El 11:

El duelo ante el Levante se presenta, por tanto, como una prueba de carácter para el Real Madrid en un momento delicado de la temporada. Más allá de los tres puntos, el partido representa una oportunidad para reforzar la confianza, reconectar con la grada y sentar las bases de un nuevo impulso liguero. En el Bernabéu, el madridismo espera una respuesta convincente que marque el inicio de una etapa más estable.




