El Real Madrid vuelve a vivir una de esas noches grandes de Champions este martes, a las 21h, en Anfield, donde se enfrentará al Liverpool en la cuarta jornada de la fase de grupos. Dos gigantes del fútbol europeo medirán fuerzas en un duelo que siempre evoca historia, mística y rivalidad. Los blancos llegan en un momento pletórico, líderes invictos en Europa y con una racha envidiable que los coloca como uno de los equipos más en forma del continente. El reto no será menor: visitar un estadio tan imponente como Anfield, donde los ‘reds’ buscan reaccionar tras su peor crisis desde la llegada de Arne Slot.
El equipo de Xabi Alonso viaja con la moral por las nubes y un rendimiento que asusta. Desde la dura derrota en el derbi ante el Atlético, los madridistas encadenan seis victorias consecutivas, incluyendo el triunfo en el Clásico, que reforzó su liderato liguero. La solidez defensiva ha sido clave en esta recuperación: solo dos goles encajados en esos seis encuentros y una estructura cada vez más compacta, que se traduce también en Europa, donde el Madrid apenas ha recibido un tanto en tres partidos de Champions. A ello se suma el gran momento de Kylian Mbappé, autor de 18 goles en el inicio del curso —cinco en Champions—, decidido a borrar el recuerdo de su fallo en Anfield la temporada pasada.
La aportación de Jude Bellingham, con tres goles en sus últimos tres encuentros, ha sido otro de los pilares del gran estado de forma merengue. A su alrededor, Alonso ha construido un bloque con un equilibrio perfecto entre solidez y talento, donde cada jugador parece entender su rol a la perfección. Vinícius tendrá una gran oportunidad para brillar y resarcirse del fallo en el penalty contra el Valencia del pasado sabado, frente a un conjunto que, como ejemplo de fútbol británico, es dado a dejar más espacios a sus espaldas que los equipos de otras latitudes europeas, sobre todo jugando en casa. Al menos, eso es sobre el papel, luego ya veremos. El 11:

Anfield será una prueba de fuego para un Real Madrid que busca mantener su paso firme en Europa y certificar prácticamente su clasificación a los octavos. El histórico estadio inglés siempre impone, pero los blancos ya saben lo que es triunfar allí: tres victorias en sus últimas cinco visitas avalan su confianza. Enfrente, un Liverpool herido y con la necesidad de reivindicarse, pero ante un Madrid sólido, ambicioso y en crecimiento, el desafío parece mayúsculo. Todo está servido para otra gran noche europea con el sello del campeón.





